¿Alguna vez te pasó de escuchar una idea que cambie el juego, una idea que realmente te permite ver el mundo de otra manera? Bueno, eso dicen algunas personas de la Biomimesis, es decir, la práctica de descubrir y emular la inteligencia de la naturaleza para diseñar soluciones a nuestros desafíos.
Las formas de la naturaleza pueden inspirar respuestas que ni siquiera nos imaginaríamos posibles. Después de todo, los sistemas de la naturaleza contienen la sabiduría y el genio de miles de millones de años de experiencia en la adaptación al cambio constante en un planeta finito.
Ya empezamos con todo.
Primero lo primero: ¿qué es la Biomimesis?
Janine Benyus, en su libro Biomimesis, dice algo así como que por cada desafío de diseño, podemos buscar entre las 30 millones de estrategias clave ya creadas por la naturaleza hace miles de años. En lugar de acudir a catálogos de invenciones del ser humano, podemos recurrir al mundo natural en búsqueda de inspiración: bacterias, hongos, plantas y animales visten los paisajes, ciclan los nutrientes, limpian el aire, endulzan el agua y crean sueño. Otras especies ya lograron volar alrededor del mundo sin motores, sumergirse en el océano sin submarinos y beber del aire, navegando por las oportunidades en su hábitat y respetando los límites naturales.
Esto es la Biomimesis, la practica de conectar la biología y el diseño.
Acá te comparto una ted talk de Janine (¡aguante todo estas mujeres que traen conversaciones tan poderosas!):
Una de las preguntas que más me inspiraron al leer sobre esto es “¿cómo podemos crear sistemas de prosperidad así como lo hace la naturaleza?”. Y para ayudarnos en esa búsqueda, hay una organización del bien que creó una página con miles de estrategias naturales según funcionalidades de la naturaleza: Ask Nature.
«Cuando miramos tan profundamente a los ojos de la naturaleza, nos deja sin aliento, y de una buena manera, estalla nuestra burbuja. Nos damos cuenta de que todas nuestras invenciones ya han aparecido en la naturaleza en una forma más elegante y a un costo mucho menor para el planeta» – Janine Benyus
Además, en una de las clases que tomé en Schumacher College, me quedó resonando esta frase: “hay más cosas por ser descubiertas que inventadas”. Pienso que con esas pocas palabras, se pone completamente en jaque el antropocentrismo y la lógica de que somos la especie que crea y aprende cosas, en oposición a las otras que solo actúan con instinto y no tienen inteligencia. Si partimos de la creencia de que hay miles de años de evolución, aprendizaje, resiliencia e inteligencia disponible en el mundo natural y que nuestro lugar puede ser el honrarlo y aprender de eso, como quien recibe el mayor regalo de su vida, ¿qué cambiaría en la forma en la que nos vinculamos con nosotras mismas, con otras personas y con el mundo natural?¿cómo dibujaríamos nuestra relación con la inteligencia natural?¿qué nuevos órganos de percepción se activarían en nosotras?.
“Creo que las mayores innovaciones del siglo XXI se darán en la intersección entre biología y tecnología. Una nueva era está comenzando” – Steve Jobs
Otra cosa que me pareció interesante es pensar que si bien hoy le ponemos el nombre de Biomemesis a esta práctica y hablamos como si fuera algo del futuro, el hecho de emular a la naturaleza para resolver nuestros desafíos no es nuevo, sino que es una forma de vincularnos con nuestro entorno que llevamos dentro nuestro desde los inicios de los tiempos pero hemos olvidado a partir de la revolución industrial científica. Podemos decir que la Biomimesis es una disciplina emergente de una práctica ancestral. Lo queremos a Steve Jobs hablando de nuevas eras y también nos invito a desafiarlo junto a Ailton Krenak que ya nos advierte que el futuro es ancestral.
A propósito de esto, un día me crucé en la entrada de Schumacher a un profe que admiro, Andy Letcher, y llegamos a una conversación muy profunda en la que me dijo algo que quedó vivo en mí y les quiero compartir: “vincularnos íntimamente con la naturaleza es un derecho de nacimiento que tenemos por ser parte de ella”.
Acá me pongo un poco nerd para explicar esto, pero la levanto con algunos ejemplos, no te asustes.
La Biomimesis puede ser aplicada en tres niveles: forma, proceso y sistema.
- Forma: en la naturaleza podemos encontrar una gran amplitud de formas que van desde superficies a nanoescala (ojos de polillas y hojas), estructuras a microescala (alas de libélulas), formas a mesoescala (picos y huesos) hasta formas a macroescala (estructuras del paisaje). Lo importante a tener en cuenta es que todas las formas de la naturaleza cumplen una función o varias funciones. En la Biomimesis, imitamos las formas de la naturaleza porque son bellas, efectivas y extraordinariamente eficientes en lograr las mismas funciones que estamos tratando de alcanzar.
- Ejemplos de emulación de la forma son: Ventilador de techo que no hace ruido porque simula las semillas del Arce 🍃 y Telas que no se mojan ni ensucian 🤯 inspiradas en el efecto de la hoja de loto.

- Proceso: en la naturaleza se utilizan procesos en diferentes escalas, desde la desalinización en los riñones a escala micro hasta la destilación en el ciclo del agua a escala macro. Los procesos naturales son una combinación de bioquímica y biofisica. Imitar los procesos naturales requiere un profundo entendimiento de ellos junto a los contextos que los respaldan.
- Ejemplos de emulación de procesos son: 🥤Plásticos biodegradables (de verdad) inspirados en la enzima Rubisco en organismos fotosintéticos y 👷♀️ Equipos de alto desempeño basados en principios de la naturaleza (podés verlo en el video de abajo, es un poco lento pero súper interesante en su contenido).
- Sistema: los sistemas naturales evolucionaron a lo largo de milenios para integrar la capacidad de crecer y desarrollarse continuamente, respetando al mismo tiempo los límites y las fronteras de los contextos locales y globales. Como resultado, son circulares y regenerativos, reciclan y distribuyen valor. Cuando hablamos de sistemas, abarcamos desde sistemas corporales hasta ecosistemas y ciclos a nivel planetario. Acá hay que tener cuidado porque imitar los sistemas naturales requiere una comprensión profunda de los principios holísticos que los respaldan, sino podemos pecar de reduccionistas y equivocarnos mal (en criollo).
- Como ejemplo, les cuento el caso de Green Business Network: el proyecto toma cartón de restaurantes y tiendas, lo tritura y lo vende como lecho para caballos. Cuando el lecho para caballos necesita ser reemplazado, se recoge y se composta en una granja de lombrices. El compost se utiliza en las camas de plantas y las lombrices adicionales se alimentan a la piscifactoría donde se crían esturiones y se produce caviar. El caviar se vende luego de nuevo a los restaurantes donde se recogió el cartón en primer lugar. ¡Decime si esto no es un proyecto del bien💚!
Podés ver más ejemplos explicados en español acá.
Aprender DESDE la naturaleza
La Biomimesis es la práctica de aprender DESDE y emular a la naturaleza. Muchas de nosotras estudiamos biología en la escuela o en la universidad y acumulamos mucho conocimiento SOBRE de la naturaleza. La Biomimesis es diferente en el sentido de que cambia nuestra perspectiva: queremos aprender DESDE la naturaleza.
Les dejo debajo un ejemplo de la diferencia entre aprender SOBRE la naturaleza y DESDE la naturaleza (está en inglés, ya llegará la traducción):

Biomimesis como traducción
Hacer Biomimesis es como traducir o crear un puente entre la inteligencia de la naturaleza y una solución que estamos diseñando: exploramos un organismo vivo o un ecosistema y no necesariamente necesitamos saber qué es sino más bien qué está haciendo, cómo lo está haciendo y cómo podemos traducir eso en el diseño de nuevos productos, procesos o sistemas.
Al preguntar «¿Qué quiero que haga mi diseño?» y «¿Bajo qué condiciones/contexto necesita hacer esto?», comenzamos a pensar de manera diferente acerca de un diseño
Esta traducción se realiza en tres pasos: la función, el contexto y el principio de diseño.
Paso 1: ¿Qué quiero que haga mi diseño?
El primer paso para construir el puente que nos permitirá emular a la naturaleza se basa en identificar lo que el diseño u organismo está haciendo (el verbo), no en lo que es (el sustantivo). En la Biomimesis, llamamos a esta acción/verbo la función. Por ejemplo, un aire acondicionado y un montículo de termitas tienen la misma función: regular la temperatura.
Todas las funciones se pueden describir como un verbo, por ejemplo, proporcionar refugio, crear color, amortiguar impactos, comunicar, evitar colisiones, lubricar, gestionar el agua de lluvia, etc.

Al identificar la función, se pueden empezar a establecer paralelos entre las necesidades funcionales de diseño y las soluciones funcionales biológicas. Además nos invita a hacer la pregunta clave de todos los diseños que hagamos: ¿Qué queremos que el producto, servicio o sistema haga?.
Paso 2: ¿Bajo qué condiciones/contexto necesita hacerlo?
Cuando exploramos funciones en la naturaleza, podemos llegar a un lugar infinito. Si tomo el ejemplo que les di antes, casi todos los seres vivos tienen la función de regular la temperatura. Acá es donde identificar el contexto contribuye a que podamos enfocar esfuerzos. El contexto natural que estudias para inspirarte en tu diseño necesita ser el mismo o similar al lugar en el que lo aplicarás.
Las preguntas que nos hacemos para identificar el contexto son: ¿Cuál es el contexto del organismo que estamos estudiando?¿Cuál es el contexto de la solución que queremos crear?¿Cuánta influencia ejerce el contexto sobre el organismo?¿Cuáles son los contextos similares a los de la solución que estamos diseñando?
Paso 3: ¿Cuál es el principio de diseño a emular?
Una vez hechos los pasos anteriores, identificamos el principio de diseño que deseamos emular en nuestro producto, servicio o sistema. Lo que queremos es destilar la idea principal o regla básica que explica o controla cómo funciona.
Una vez que hayas encontrado un organismo o ecosistema con una estrategia que te interese, casi con seguridad estará descrito en términos biológicos. Aunque esto puede inspirarte con una idea, en general, es útil asegurarse de que la inspiración sea precisa y tomar el tiempo para destilar el componente relevante y traducirlo en una idea de diseño. Este paso también es un paso de traducción, ya que estás traduciendo la biología al diseño.
Un ejemplo es la recolección de agua fría para regular la temperatura en las colmenas. Podés leerlo acá y emocionarte con miles de otros principios que están en esa web.

Si hablamos de Biomimesis, es importante mencionar que existe un Marco de trabajo o Framework:

Pero como es la parte que menos me interesó, no voy a explicarla. Pueden leerla acá y usar google traslate o chat GPT para traducirla al español. Besis 😂.
Biomimesis: todo puede ser hackeado
Como cierre de este post, me gustaría traer uno de los conceptos base de la Biomimesis: el Ethos, que es la intención, la actitud de base. Es un concepto asociado a la ética.
“La ética es la forma en la que nos comportamos cuando decidimos que pertenecemos” – David Steindl-Rast
Me conecta con este tema ya que existe el riesgo de usar la tecnología de la naturaleza, inspirarnos en ella, para construir soluciones que finalmente terminan por destruirla. Hay algo que me dice que eso puede suceder si nos consideramos fuera de ella, si creemos que no pertenecemos. Sin ethos, sin una clara intención ética, nos podemos olvidar de crear condiciones que generen vida con nuestros diseños, por eso es tan importante preguntarnos desde dónde estamos creando futuros y generar las instancias individuales y colectivas necesarias para afinar nuestra mirada, descubrir nuestras sombras y aprender de lo que nos pide el mundo a través nuestro.
Libros que les recomiendo si quieren investigar más:
- Donut Economy – Raworth, Kate
- Natural Capitalism – Amory Lovins, Hunter Lovins y Paul Hawken
- Organizaciones Exponenciales – Michael S. Malone, Salim Ismail y Yuri Van Geest
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